S?bado, 05 de junio de 2010

El pasado día 5 de mayo, cinco alumnos de 4º de ESO y dos profesores del centro iniciaron un viaje a Alemania – Austria, con el fin de conocer el campo de concentración de Mauthausen y otros campos anexos.

 

Esta actividad, se enmarca dentro de un proyecto específico de “Didáctica del Holocausto”, que se imparte en tutorías, en el marco del Plan de Acción Tutorial de Secundaria.

Dicho proyecto se inició ya hace tres años y parte del claustro realiza acciones formativas específicas en la Escuela Internacional del Holocausto en Yad Vashem, Jerusalem (organización premiada con el Premio Príncipe de Asturias de la Concordia en 2007).

 

El Colegio Santo Domingo de Navia era el único centro asturiano que participaba en esta actividad, junto con otros ocho centros asistentes, repartidos por todo el resto de la geografía española.

La organización convocante, “la AMICAL de Mauthausen y otros campos y de todas las víctimas del nazismo en España”, es una asociación sin ánimo de lucro que se encarga de la preservación de la Memoria histórica y que, como parte importante de sus actividades, realiza una expedición anual con alumnos de Bachillerato al citado campo.

Nuestro centro fue seleccionado dado el interés y la innovación del proyecto que estamos realizando. Se trata de una selección de carácter especial, ya que fue el único centro concertado asistente y nuestros alumnos cursan Secundaria y no Bachiller.

 

Nuestras visitas comenzaron el día 6 de mayo en el castillo de Hartheim, donde se llevó a cabo una importante fase del programa de eutanasia nazi, conocido como T4, en la que se exterminó deliberadamente a multitud de discapacitados físicos y psíquicos, junto con presos políticos procedentes del campo de Mauthausen.

Allí visitamos las instalaciones, la cámara de gas, el patio del castillo y la fosa común.

Nuestro centro realizó un emotivo homenaje, en el que relacionamos la trayectoria del mismo en atención a la diversidad con el colectivo discapacitado que fue objetivo de las acciones hitlerianas. Presentamos una placa que fue colocada de manera definitiva en la llamada “sala de meditación” del castillo.

Recibimos una sincera enhorabuena por parte de la AMICAL y otras asociaciones allí representadas, como Casa Sefarad.

 

Posteriormente nos desplazamos a la estación de Mauthausen, donde llegaban los trenes de ganado abarrotados de presos y deportados, tras un durísimo viaje. Desde allí les esperaban cuatro horas de empinado ascenso hasta las instalaciones del KZ.

En la estación fuimos recibidos por la Asociación Perspektive Mathausen y el alcalde de la ciudad.

Tuvimos ocasión de conocer a José Alcubierre, deportado republicano que, huyendo del régimen franquista, acabó en el campo de refugiados de Angulema, en Francia, y cayó en manos nazis y preso en Mauthausen. Allí perdió a su padre y se separó definitivamente de su madre y hermanos. Fue un orgullo para nosotros conocerle personalmente, ya que habíamos estudiado su historia personal previamente.

 

El día siete visitamos al fin las instalaciones del campo principal de Mauthausen: Las famosas entradas, los barracones, la cámara de gas, la sala de disección, los hornos crematorios y los museos habilitados para visitas.

Tuvimos la suerte de que el propio José Alcubierre nos acompañó en la visita personalmente, con lo cual, la narración de los hechos, adquirió un tinte más emotivo y cercano, ya que a cada metro del campo, se ligaban recuerdos muy concretos que él mismo narraba en primera persona y sin poder contener sus emociones.

Posteriormente accedimos a la cantera y la famosa escalera de Mauthausen, construida por internos españoles. Tiene 186 escalones y las condiciones de trabajo eran tan duras que allí perdió la vida gran parte de los presos.

 

Por la tarde visitamos Gusen, un campo anexo del que sólo quedan los hornos crematorios, ya que, tras la guerra, el ayuntamiento parceló el terreno y éste fue vendido a particulares. Hoy en día, lo que fue un centro de exterminio, donde perdieron la vida decenas de miles de hombres, es una urbanización de chalets privados, donde la gente vive cínicamente y ajena  a lo ocurrido.

 

Por la noche, ya en el hotel, tuvimos la ocasión de escuchar nuevamente la historia de José Alcubierre y de otro de los deportados españoles que nos acompañaban, Edmon Gimeno, que ha pasado por tres campos de concentración nazis, desde Dachau a Berger – Belsen.

La casualidad quiso que, en el mismo hotel en que nos encontrábamos, se encontrase también otro deportado rumano y uno de los soldados americanos que liberaron el campo, con lo cual sus testimonios, voluntarios y cercanos, avivaron aún más los recuerdos y la velada.

En la sala reinaba un silencio sepulcral. Profesores y estudiantes nos trasladamos en el tiempo y hubiéramos querido eternizar aquella sesión.

 

El día ocho nos dirigimos a Ebensee, campo anexo situado a algo más de una hora de Mauthausen, donde las condiciones de vida y muerte fueron terribles. Allí realizamos un nuevo homenaje, relacionando la temática de la deportación republicana y el sentimiento nostálgico y patriótico de los presos asturianos muertos en los campos, lejos de su familia y sin expectativas de regreso.

La gente dijo sentirse asturiana y, de nuevo, recibimos sinceros elogios por parte de los presentes.

Conocimos los famosos túneles, en los que el frío es aterrador y la población de presos moría en apenas dos meses, dadas las tremendas condiciones climatológicas, alimenticias y de trabajos forzados.

En la tarde, tuvimos un encuentro con estudiantes alemanes de la AMICAL. Nos impresionó su elocuencia y su sentido del deber en la transmisión del recuerdo a las nuevas generaciones.

Por la noche, celebramos el cumpleaños de José Alcubierre, en un emotivo acto en el que cantamos su canción favorita “Bella Ciao”, acompañados de estudiantes de la AMICAL italiana.

 

El domingo nueve de mayo, acudimos nuevamente al campo, visitamos los memoriales de los distintos países que tuvieron presos en el mismo. Mantuvimos un encuentro con la Amical francesa, donde les cantamos la Marsellesa y nos homenajearon con el Ay Carmela.

La vicepresidenta del gobierno – María Teresa Fernández de la Vega – estuvo allí, en representación del gobierno español.

Es un día particularmente emotivo porque diez mil personas llenan el campo en un acto de orgullo y reivindicación de libertad y derechos sociales. Y, ante todo, de reclamación de viva y constructiva memoria histórica.

El desfile posterior muestra banderas de todo el mundo y los supervivientes – casi centenarios – se reúnen allí año tras año, ataviados aún con el mismo pijama de rayas con el que el día 5 de mayo de 1945  fueron liberados.

 

La experiencia en general, sólo puede describirse como impresionante. Alumnos y profesores hemos vuelto aún más convencidos. Nos apropiamos del lema del grupo Zivia Lubetkin de Educación para la Shoá:

 

“SÓLO EJERCIENDO LA MEMORIA, PODEMOS FORJAR EL FUTURO”.

Pincha en el siguiente enlace para ver nuestras fotografías:

FOTOS


Publicado por santodomingonavia @ 16:21
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios