Mi?rcoles, 18 de noviembre de 2009




     En 1912, año en que se cumple el centenario del nacimiento del P. Coll, surgen los primeros intentos para iniciar la causa. Ésta comenzará, de modo oficial, en 1928, con los primeros contactos con los organismos eclesiásticos competentes.

     A lo largo de 1930 y 1931, da comienzo en Vich el proceso diocesano en torno a su vida y fama de santidad. La siguiente etapa, también en Vich, tendrá entre 1943 y 1945 el proceso sobre su virtud y milagros.

     En 1960 será cuando los teólogos examinen la virtud del Siervo de Dios, y en Oviedo, en 1964, dará comienzo el proceso apostólico por la curación milagrosa de Justa Barrientos, una vez han quedado recogidas y sopesadas todas las declaraciones de los médicos que la operaron y los peritos que luego examinaron su estado.

     Cuatro años después los teólogos y los cardenales vuelven a revisar toda la documentación canónica sobre el grado de virtud del P. Coll, y en Mayo de 1970, el Papa Pablo VI la reconoce de modo oficial.

     En 1976 los médicos estudian de nuevo la documentación recogida en torno a la curación de Justa Barrientos, y un año después todos esos dictámenes pasan a la comisión de los teólogos y cardenales encargados de examinar y emitir el correspondiente informe, hasta que el 7 de Julio de 1977 el Papa reconoce como milagro, atribuido a la intercesión del Venerable Francisco Coll, la curación de Justa Barrientos, acontecida en el Sanatorio Adaro de Sama de Langreo en Diciembre de 1958.

     Los preparativos comienzan para que todo esté listo el domingo 22 de Octubre de 1978, pero la muerte de Pablo VI, y luego de Juan Pablo I, obligan a suspender los actos previstos, y será, precisamente ese domingo 22 de Octubre, cuando Karol Wojtila celebre la misa solemne con la que inaugura su pontificado.

     Se fija una nueva fecha para la solemne beatificación y desde ese mismo instante comienzan todos los preparativos, pues nada quiere dejarse a la improvisación. El domingo 29 de Abril de 1979 tiene lugar en la Basílica de San Pedro del Vaticano la beatificación de P. Francisco Coll junto con el P. Jacques Désiré Laval.

     La delegación oficial española, que ostentaba la representación de Rey Don Juan Carlos, estuvo presidida por el ministro de Justicia Íñigo Cavero, al que acompañaban el embajador ante la Santa Sede, Ángel Sanz Briz, Antón Canellas, Ernesto La Orden, Eugenio Nasarre y Rafael Márquez.

Por su parte Justa Barrientos, junto a las representaciones ofiales de España, Francia e Isla Mauricio, donde ejerció su apostolado el P. Caval, y a las autoridades religiosas, fueron recibidos por el Papa en la capilla de La Piedad. Concluida la recepción, Justa Barrientos, aún emocionada, declaraba: “Luego que besé las manos del Papa, las puso sobre mi cabeza y me dijo: Dios la bendiga. Dios le dé salud. No le contesté nada, porque las lágrimas me caían a mares”.












Publicado por santodomingonavia @ 15:54
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